" El calor pierde su calidez por el color de lobreguez. Ya nada importa si los rayos de sol tocan mi piel. Pues lo odio. Quiero despertar. Encontrarme con un amanecer y pedir que se pare el tiempo. Frente a la arena y el agua sazonada como mejillas depresivas. Decir que aquí no hay nada y sentarme a observar más la nada. Quiero sentir el viento matutino que sala mis pulmones. Quiero el silencio temprano que ensordece a mis oídos. No quiero nada pero lo quiero todo. Quiero arena entre los dedos de mis pies. Sentirlos fríos, sentirme del revés. Mirar al horizonte y sonreír porque sé que más allá de aquella linea no hay nada pero está todo. Quiero bañarme cuando el agua esté helada y la brisa le acompañe. Taparme. Volver a sentarme y al pensar morder mis labios salinos. Recién salidos del piélago. Quiero detener toda esta saga de emociones como foto en un carrete. Parar el tiempo sólo para saborear cada palabra. Sólo quiero el mismo amanecer todos los días. "
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