Quiero que juguemos a un
juego que no es tan juego. Sentémonos juntos a la seis de la mañana en el
césped y observemos el cielo. Después, observemos nuestros cuerpos uno frente
al otro. Tocar tu piel suave. Acariciarte. Escuchar tu respiración en mi
cuello. Así porque sí decirte que te quiero. Quiero que juguemos a un juego que
no es tan juego. Un juego sólo para dos y no para terceros. Quiero rozarte sin
querer y acelerar tu corazón. Tócame como no lo haría nadie, como yo lo haría
contigo. Poco a poco y con cuidado. Volviéndote una chica frágil. No tengamos
argumentos ni palabras, sólo mírame así. Porque quiero que juguemos a un juego
que no es tan juego. Hazme sentir especial sólo con mirarme pero no te vayas
luego. La única norma en este juego es no hacer daño. Si vas a enamorarme fóllame
pero promete que vas a quedarte.
¿Quieres jugar a un juego? Juguemos
llamando al sexo hacer el amor. Llamando al amor dar largos paseos o pasar
tiempo contigo siguiendo el contorno de tu rostro con mi dedo. Llamemos al amor
darse abrazos de aquellos eternos, en los que tú escuchas en mi pecho cómo se
acelera mi corazón y yo huelo tu pelo. Yo sólo quiero que juguemos que no es
tan juego.
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